Cultura escolar

Un buen ambiente influye enormemente en el bienestar de todas las personas que participan de la vida escolar, en su motivación y, por lo tanto, indirectamente en su rendimiento y su éxito en el aprendizaje y la enseñanza. En nuestro centro de jornada completa, el alumnado, los docentes y los pedagogos sociales pasan juntos gran parte del día a día. Para convertir el colegio en un espacio común de vida y experiencia, nos ocupamos de la cultura del aprendizaje, del trabajo y de la convivencia de forma plenamente consciente. Con ese objetivo trabajamos conforme a los principios del modelo ecolea en materia de cultura escolar.

La convivencia activa y participativa, los rituales y las tradiciones reforzadores de identidad, las estructuras transparentes, las normas claras, las responsabilidades bien definidas, la cultura del reconocimiento, el respeto, la tolerancia, así como la participación responsable de todos los agentes involucrados constituyen la base de la cultura escolar de ecolea.

Aprender disfrutando, sin miedo ni estrés

La autonomía, la creatividad y el placer de aprender se fomentan mejor en un ambiente relajado. Por el contrario, el miedo, los fracasos constantes, la obligación de estudiar y el estrés relacionado con las notas son algunos de los aspectos que más obstaculizan el aprendizaje. Es por ese motivo que nuestro centro promueve relaciones estables y de confianza, así como un ambiente educativo motivador en el que el miedo no tiene lugar. Tenemos en cuenta los talentos, intereses y necesidades de aprendizaje de cada individuo y medimos los éxitos de nuestro alumnado no en función de sus notas sino sobre todo de su progreso individual. Los métodos y criterios que implementamos para evaluar el rendimiento son justos y fáciles de comprender por parte del alumnado y sus familias. La clara estructuración de la clase así como los objetivos educativos transparentes ayudan a nuestros alumnos y alumnas a comprender su propio proceso de aprendizaje y a involucrarse en él. En ecolea rechazamos estrictamente el uso de calificaciones como herramienta de penalización. Los docentes anuncian los exámenes con antelación, por lo que por principio no hay pruebas sorpresa.

"ecolea es sinónimo de una convivencia que valora y respeta a todos los involucrados en la vida escolar. El sentido del deber está presente en cualquier acción conjunta. La comunicación es justa, abierta y transparente".

(extraído del modelo de ecolea)

Los rituales: reflejo de nuestra identidad común

Los rituales y las tradiciones juegan un papel importante a la hora de promover un buen ambiente escolar. Por un lado, permiten estructurar los marcos temporales y las actividades espaciales, mientras que por otro lado aportan seguridad al alumnado durante el día a día y le ayudan a deshacerse de sus miedos. Los rituales también refuerzan el sentido de identidad. Los rituales conjuntos en especial refuerzan la sensación de pertenencia y transmiten valores, pasiones y objetivos comunes. En ecolea, las costumbres se introducen en parvulario de forma regular, por ejemplo con el ritual de bienvenida, el círculo matinal, la hora lectiva con el tutor o comiendo juntos al mediodía, y continúan durante toda la vida escolar.

Las reglas como herramienta orientativa

Las reglas claras, las estructuras transparentes y las responsabilidades bien definidas construyen el marco que sustenta nuestra cultura escolar. Todo el mundo acepta e implementa el código de reglas a lo largo de la jornada escolar, alineándolo con intervenciones de carácter educativo cuando es necesario. Las reglas de ecolea se basan en los cuatro principios de nuestro centro: "despacio, en silencio, pacífico, amable". La disposición de nuestro alumnado a aceptar las reglas aumenta cuando entiende que las reglas están allí para facilitar la convivencia y se aplican a todos... también a los docentes. Nuestra tarea educativa pasa igualmente por transmitir al alumnado los valores más importantes, como el respeto, la tolerancia y el sentido de la responsabilidad. 

Queremos motivar a nuestros alumnos y alumnas para que se comporten de acuerdo con nuestra cultura escolar. Por eso valoramos el respeto por las reglas y recompensamos cualquier compromiso especial con la comunidad, por ejemplo a través del sistema de puntos de ecolea con una excursión conjunta. Cualquier infracción de las normas se gestiona siempre de una forma razonable, siempre con el objetivo de fomentar el aprendizaje social.

Se requiere participación

La participación del alumnado en la organización de la jornada escolar es importante tanto para ellos mismos como para el centro en sí. Al hacerlo, aprenden a asumir responsabilidad por la comunidad escolar y a comprometerse. Se familiarizan con estructuras y procesos democráticos y toman conciencia de las oportunidades, los riesgos y las consecuencias de las decisiones que se toman libremente. Asimismo, con su compromiso contribuyen a mejorar el colegio. Los alumnos y alumnas de ecolea cuentan con numerosas oportunidades para participar activamente en la organización de la vida escolar, por ejemplo involucrándose en los comités escolares escogidos por el mismo alumnado, como ahora el consejo de clase, el comité de fiestas o la junta de portavoces del alumnado. En ellos pueden aportar sus propias ideas o llevarlas a cabo después de acordarlo con los docentes. En ocasiones se trata de implementar una pausa activa especial o un nuevo grupo de trabajo, mientras que otras veces se trata de organizar una fiesta del centro o hablar sobre reglas y medidas disciplinarias. También pueden comprometerse de forma especial ayudando en tareas voluntarias, ya sea vigilar el patio durante el descanso como supervisar de forma guiada a los niños y niñas del ecolea Club. Allí, los alumnos y alumnas desde el Curso 9 y que están interesados y comprometidos socialmente apoyan a los docentes en las actividades extraescolares de la tarde.

Sin embargo, los procesos escolares no solo se benefician de la participación del alumnado de ecolea, sino también de sus padres, de todo el personal docente y de los colaboradores extraescolares. La cooperación constructiva y confiada de todos los agentes involucrados en la vida escolar es un reflejo de la democracia que se respira en ecolea Mallorca.

El compromiso merece la pena

La sociedad civil depende de cómo se involucran las personas en la comunidad. Tal compromiso debe transmitirse a cada nueva generación. Es por eso que en ecolea proporcionamos a nuestro alumnado oportunidades y formas de involucrarse de forma voluntaria. Al hacerlo tenemos que explicarles claramente por qué los necesita la sociedad y qué pueden aprender al involucrarse. En ecolea, el compromiso social comienza a pequeña escala en clase. Encargándose de regar las flores o realizando pequeñas tareas de limpieza, los niños se hacen cada vez más responsables de ellos mismos y de sus compañeros. El mantenimiento del patio, el cual se distribuye entre clases, ayuda a promover el sentimiento de comunidad y, por consiguiente, de la responsabilidad.

Gracias a los actos benéficos que se celebran de vez en cuando, los alumnos y alumnas aprenden que ellos mismos pueden cambiar las cosas. Así pues, el dinero recolectado mediante actividades realizadas por el alumnado (por ej. venta de helado, mercadillo o venta de manualidades) se destina a centros sociales o proyectos benéficos. Y es que lo creamos o no, el compromiso es necesario. Además, cuando las personas aprenden desde pequeñas a aportar a la comunidad, es muy probable que lo sigan haciendo cuando se hacen mayores.

Trabajando juntos para un buen ambiente escolar

En determinadas ocasiones, la predisposición del alumnado se ve afectada por factores como un mal ambiente en clase, acoso escolar, mal de amores o problemas familiares. Los docentes sufren limitaciones a la hora de abordar los problemas personales de sus alumnos y actuar como persona de referecia. Es en estos casos cuando los pedagogos sociales del centro entran en acción. Gracias a su experiencia sociopedagógica y a sus conocimientos metodológicos, los pedagagos sociales tienen otra forma de abordar los temas, sentimientos y necesidades de los niños y jóvenes. Asimismo, disponen del tiempo necesario para hablar con los alumnos de forma individual, así como para trabajar en grupos reducidos o con toda la clase. 

Ya sea en los descansos, en materias específicas, en excusiones del colegio o de curso, en el consejo escolar o durante una clase acordada con el tutor, los pedagogos sociales están a disposición del alumnado como personas de confianza. Su objetivo es encontrar juntos una solución. Los alumnos de entre 10 y 18 años son los que necesitan de este apoyo, ya que se encuentran en una fase vital llena de cambios y en la que con frecuencia se sienten inseguros y buscan un sentido a todo. Los pedagogos sociales acompañan a los niños y niñas durante la transición a la edad adulta mediante el refuerzo de su autoestima y su capacidad de abordar problemas personales, familiares y sociales. Sin embargo, los pedagogos sociales no solo son capaces de ayudar en momentos de crisis o conflicto. También actúan de forma preventiva para reforzar la personalidad de los niños y jóvenes desde el principio, prevenir la violencia y el acoso y evitar el "cansancio escolar". Los proyectos sobre temas específicos proporcionan una oportunidad excelente para desarrollar las competencias del alumnado así como para promover una convivencia pacífica en el colegio.

Dialogar para mejorar

En ecolea promovemos la cultura de la opinión, la cual todos los agentes involucrados consideran de valor, motivadora y estabilizadora. Dicha cultura se basa en reglas que han sido elaboradas de forma conjunta. Informar periódicamente ayuda a aumentar la visibilidad de los avances realizados en el aprendizaje y a revisar los procesos y métodos de trabajo para así poder optimizarlos si es necesario.

La retroalimentación constructiva estimula, fomenta la autoestima y la confianza, o simplemente hace feliz. Nos alumnos y alumnas reciben periódicamente información sobre su progreso. Sin embargo, el intercambio de opiniones entre alumnado y profesorado también es parte de nuestra cultura escolar. Los alumnos y alumnas pueden dar su opinión sobre una clase y así participar en el diseño de la misma. Este intensivo diálogo, el cual tiene lugar en el marco de procesos comunicativos bidireccionales, incrementa la visibilidad del proceso de aprendizaje. Asimismo, el intercambio de opiniones entre alumnos también puede resultar muy útil, por ejemplo evaluándose unos a otros durante la clase o en el marco de las sesiones de repaso organizadas por los propios alumnos. La comunicación entre docentes se produce normalmente a través de clases conjuntas, asesoramiento entre compañeros de trabajo o en el marco de un programa mentor. Los padres también tienen diferentes maneras de compartir su opinión o pedir información, ayudando así a impulsar la calidad de forma importante. Para poder garantizar un intercambio sencillo y seguro de impresiones entre todos los agentes involucrados en la vida escolar, ecolea utiliza la plataforma comunicativa y educativa Alexia. Esta moderna plataforma basada en la web no solo facilita la comunicación sino que también permite tener acceso a los recursos internos del centro (como material educativo, tareas, formularios o cuestionarios) independientemente del tiempo y del lugar. Ello permite a los padres hacerse una idea de la educación de sus hijos/as. De este modo pueden informarse e involucrarse en todo momento y no solo en ocasiones concretas, como en las reuniones o los días de consulta para padres de alumnos.

Hoy somos buenos, ¡pero mañana seremos mejores! Este es el prinicipio que nos define como institución educativa. Las encuestas sistemáticas que se realizan a todos los agentes involucrados en la vida escolar y las evaluaciones que se llevan a cabo de forma periódica nos ayudan a configurar los procesos de desarrollo escolar y a seguir mejorando el programa de nuestro centro.